En Parral están de fiesta,
cien años cumple San Pablo,
panza de buda,
chile que se me indigesta,
pongamos, Matilde, que hablo
de un tal Neruda.

Cueca, valsecito y son,
brindando con vino tinto,
uvas y viento,
España en el corazón,
dijo el capitán del quinto
regimiento.

Qué puñal contra el olvido,
qué radical en la guerra
del diccionario,
qué confieso que he bebido,
qué residencia en la tierra,
qué extravagario.

Malditos sean los tiranos,
malditas sean las medallas
del desgobierno,
benditos los aurelianos
que perdieron mil batallas
contra el invierno.

Qué boina gris maldoror,
qué querencia, qué almohada
incandescente,
qué veinte poemas de amor,
qué canción desesperada,
qué delincuente.

Isla Negra, capital
del farewell, del te quiero,
de la duda,
del azúcar y la sal,
de las cartas del cartero
de Neruda.

Poema: Coplas de pie quebrado para Neruda
Año: 2004, Interviú
Letra: Joaquín Sabina

3 Responses to “Feliz Cumpleaños Don Pablo Neruda (Coplas de pie quebrado para Neruda)”

  1. Walking Around

    Sucede que me canso de ser hombre.
    Sucede que entro en las sastrerías y en los cines
    marchito, impenetrable, como un cisne de fieltro
    Navegando en un agua de origen y ceniza.

    El olor de las peluquerías me hace llorar a gritos.
    Sólo quiero un descanso de piedras o de lana,
    sólo quiero no ver establecimientos ni jardines,
    ni mercaderías, ni anteojos, ni ascensores.

    Sucede que me canso de mis pies y mis uñas
    y mi pelo y mi sombra.
    Sucede que me canso de ser hombre.

    Sin embargo sería delicioso
    asustar a un notario con un lirio cortado
    o dar muerte a una monja con un golpe de oreja.
    Sería bello
    ir por las calles con un cuchillo verde
    y dando gritos hasta morir de frío

    No quiero seguir siendo raíz en las tinieblas,
    vacilante, extendido, tiritando de sueño,
    hacia abajo, en las tapias mojadas de la tierra,
    absorbiendo y pensando, comiendo cada día.

    No quiero para mí tantas desgracias.
    No quiero continuar de raíz y de tumba,
    de subterráneo solo, de bodega con muertos
    ateridos, muriéndome de pena.

    Por eso el día lunes arde como el petróleo
    cuando me ve llegar con mi cara de cárcel,
    y aúlla en su transcurso como una rueda herida,
    y da pasos de sangre caliente hacia la noche.

    Y me empuja a ciertos rincones, a ciertas casas húmedas,
    a hospitales donde los huesos salen por la ventana,
    a ciertas zapaterías con olor a vinagre,
    a calles espantosas como grietas.

    Hay pájaros de color de azufre y horribles intestinos
    colgando de las puertas de las casas que odio,
    hay dentaduras olvidadas en una cafetera,
    hay espejos
    que debieran haber llorado de vergüenza y espanto,
    hay paraguas en todas partes, y venenos, y ombligos.
    Yo paseo con calma, con ojos, con zapatos,
    con furia, con olvido,
    paso, cruzo oficinas y tiendas de ortopedia,
    y patios donde hay ropas colgadas de un alambre:
    calzoncillos, toallas y camisas que lloran
    lentas lágrimas sucias.

  2. aqui cantado por Bose… pa seguir en la misma onda
    http://www.youtube.com/watch?v=U1Z56N2Fx_U

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